Policía de Nicaragua también ejecuta a sus mismos agentes

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Faber López Vivas tenía 20 años cuando se incorporó a la Policía Nacional. Tres años después su cuerpo reposa en el cementerio de Santo Tomás, Chontales. No murió en el cumplimiento de su deber. Según su mamá, la mataron sus mismos compañeros.

El pasado domingo 8 de julio la Policía Nacional emitió un comunicado en el que reportaba el asesinato de dos agentes en un enfrentamiento con supuestos grupos terroristas que tenían tomadas las ciudades de Jinotepe y Diriamba desde hacía unos dos meses. Uno de esos agentes era Faber.

Ese domingo a su mamá, Fátima Vivas, primero le dijeron en la Policía que su hijo tenía un disparo en la pierna, pero luego que había sido asesinado por los “golpistas” en la ciudad de Jinotepe, durante un operativo de limpieza, como eufemísticamente le llama el gobierno a los ataques que la institución realiza conjunto a paramilitares contra los tranques de ciudadanos autoconvocados. Le dijeron que Faber tenía un disparo en la frente.

Estaba bajo amenaza

Desde el mismo momento, la señora Vivas acusó a la Policía Nacional de asesinar a su hijo. Ella argumenta que su hijo había solicitado la baja porque no estaba de acuerdo en seguir reprimiendo al pueblo de Nicaragua, pero que su superior le respondió que primero mataba a Faber y a toda su familia. El joven, quien se había preparado en técnica canina y no para matar civiles, a mediados de mayo se había escapado a Santo Tomás sin permiso de la institución. Ahí pasó 15 días. Se reintegró a la Policía luego de que fuera amenazado.

“Mamá, ya pedí la baja, y sabe qué me dijeron: que si yo me salía de la Policía, mataban a toda mi familia”, le había contado a su mamá el joven de 23 años.

Una vez que Vivas retiró el cuerpo en el Instituto de Medicina Legal (IML), donde el dictamen señala que Faber murió por impacto de bala, decidió recurrir a un médico forense privado para que le hiciera una valoración independiente. El resultado fue aún más demoledor para la adolorida madre: su hijo tenía destrozado el rostro y presentaba signos de haber muerto torturado. No tenía ningún disparo.

Hijo de una golpista

En las redes sociales circula un video donde se puede ver el cuerpo de Faber con moretones y golpes, así como cercenadas las uñas de las manos.

Vivas asegura que ella es amiga de Medardo Mairena, un líder campesino anticanal y por tanto opositor al gobierno de Daniel Ortega.

Esa amistad le había granjeado a Faber ser catalogado dentro de las filas policiales como hijo de una “golpista”.

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