Nada de regalado, se van alistando su cuota mensual si quieren un lotecito

Noticias

Atrás quedaron aquellos tiempos en que Daniel Ortega y Rosario Murillo entregaban de manera gratuita casas y terrenos a los afectados por los fenómenos naturales. Ahora el que quiere un lote de terreno deberá costearlo de su propia bolsa.

El régimen ha iniciado un programa de venta de lotes llamado Bismark Martínez, algo inédito en un gobierno que durante 11 años se dio el lujo de manejar el dinero del Estado como si fuera una alcancía del Frente Sandinista.

Este proyecto, cuyos primeros 50 lotes se ubican en la comarca Los Corteses, en el distrito VII de Managua, cuenta solo con agua y luz. Quien quiera calles, cunetas, andenes y otros servicios básicos, deberá esperar mejores tiempos.

Son lotes de 9 metros de ancho por 17 metros de largo. De acuerdo a Fidel Moreno, secretario general de la Alcaldía de Managua y superministro a las órdenes de Rosario Murillo, los lotes van destinados a familias de escasos recursos, pero la que los quiera deberá desembolsarse 20 dólares mensuales a lo largo de 6 años y tres meses, y una vez que lo haya pagado puedrá acceder a un segundo préstamo para mejorar la vivienda.

Las familias interesadas no podrán tener ingresos superiores a los 15 mil córdobas.

Para la venta de los lotes, la alcaldía contará con promotores que le presentarán a las familias los supuestos beneficios del proyecto.

En las últimas semanas la dictadura ha procedido a desalojar a cientos de precaristas que desde mediados de abril se habían apostado a la fuerza en propiedades privadas. Estos precaristas fueron organizados por el mismo gobierno como una forma de presión hacia los empresarios.

Si bien estas personas se asentaron en estos lugares con el beneplácito de la dictadura, al momento de sacarlos la policía solo llega y les da un ultimátum para que salgan por su cuenta si no quieren ser desalojados por la fuerza.

Esto ha creado reacciones aireadas de parte de esos simpatizantes del orteguismo, quienes se sienten traicionados por el gobierno.

Independientemente de las quejas, a la dictadura lo que digan le tiene sin cuidado, lo que le interesa ahora es vender lotes. Los tiempos en que todo era regalado han quedado en el pasado.