daniel-ortega-nicolas-maduro

Daniel Ortega agota sus opciones económicas para mantenerse a flote

Noticias

Aunque la relación económica con Venezuela llegó a representar uno de los principales pilares en que se sostuvo por años la política económica del régimen de Daniel Ortega, en la actualidad del ALBA solo queda el enriquecimiento ilícito de las élites gobernantes.

El año 2018 puede ser catalogado como el año del colapso, ya que hasta octubre las exportaciones de Nicaragua hacia Venezuela, Cuba y Bolivia apenas sumaron 18.6 millones de dólares, según registros del Centro de Trámite de las Exportaciones (Cetrex). Por otro lado, Venezuela solo importó bienes de Nicaragua por un valor de 17.8 millones, de Cuba 200,000 mil dólares y de Bolivia 620,000 dólares.

Contrariamente Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de Nicaragua, y de acuerdo a una nota de El Nuevo Diario, en los primeros 10 meses del año las exportaciones  hacia ese mercado fueron de 903.4 millones de dolares.

En cuanto a la cooperación venezolana, según los registros, en el primer semestre del 2018,  esta se redujo a un préstamo de 9 millones de dólares. Mientras que las donaciones, desde el 2009 Venezuela no le dona un solo centavo a Nicaragua.

Tomando en cuenta estos datos, es evidente que las sanciones de Estados Unidos al régimen de Daniel Ortega golpearán muy fuerte a Nicaragua, lo que obligará al ejecutivo a hacer malabares para no naufragar producto de ello.

El gran problema que enfrenta Ortega es que no tiene ningún socio a cual recurrir para seguir a flote. Venezuela, por obvias razones, queda descartada, Rusia, otra de las cartas que suelen añorar los orteguistas, está bajo fuertes sanciones que a duras penas le permiten sostenerse, además que la prioridad geopolítica de la potencia euroasiática está en Crimea y los países de su órbita inmediata.

China solo ayuda si hay grandes réditos económicos y los Ortega luego de ofrecer un canal interoceánico, que fue descartado como negocio rentable, ya no tiene nada qué ofrecer.

Como se había previsto, con el colapso de la política de cheques del ALBA también colapsarían los regímenes populistas como el de Daniel Ortega. El dictador nicaragüense lo único que está buscando es reforzar el terror y sostenerse a base de ello. Su modelo es el cubano, pero en el caso de Nicaragua la experiencia de la guerra civil de los años ochentas deja claro que ese modelo es inviable.

Foto: Internet.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *