Bosco Vivas responde a sus críticos y dice que se va tranquilo y en paz

Noticias

Al conocer este sábado que el Papa Francisco aceptó su renuncia y nombró a monseñor René Sándigo como su sucesor, el obispo de la Diócesis de León, monseñor Bosco Vivas, brindó una conferencia de prensa en la cual se mostró muy agradecido con en líder de la Iglesia Católica por haberle permitido estar al frente de la diócesis casi tres años más después de haber puesto su renuncia.

Vivas felicitó a monseñor Sándigo y le deseó “tenga un episcopado fructuoso”.

El obispo dice estar satisfecho por su labor de más de 28 años al frente de la Diócesis de León.

El Señor ha estado conmigo y su Madre Santísima me ha acompañado desde el inicio hasta el final de mi gestión como obispo de León número 50”, aseguró.

Explicó que traspaso del obispado a monseñor René Sándigo será dentro de dos meses, posterior a la celebración de la Gritería Chiquita.

No guarda rencor a sus críticos

Vivas rehusó abortar directamente temas políticos, aunque sí respondió a las críticas de las que ha sido objeto, sobre todo en el último año. Dijo que reza y no le guarda rencor a quienes lo han atacado y que no entienden la labor de un obispo.

“La tercera oración con el Avemaría correspondiente y el recuerdo en el Rosario, por aquellos, me da pena decirlo, porque no quiero que lo interpreten mal, por aquellos que me hacen daño y por aquellos que no han entendido el papel de un obispo ni de sus colaboradores y atacan y difaman. No les guardo rencor. Dios me ha dado esa gracia inmensa de no guardar rencor a nadie porque mi intensión ha sido sencillamente buscar como nos demos un abrazo de paz”, aseguró.

“Me voy satisfecho. Creo que puedo decirlo, no hice las cosas quizá de la mejor manera y yo mismo lo reconozco en algunos aspectos, sin embargo, haciendo una revisión les puedo confesar (que) me siento tranquilo, me siento en paz, he cumplido, he tratado de ser un siervo del Señor”, manifestó el obispo.

Vivas junto a diputados sandinistas, entre ellos Gustavo Porras, sancionado por EEUU y Canadá por violar los derechos humanos.

“No tengo motivos para sentirme abatido”

Afirma que la aceptación de su renuncia es una llamado de Dios para que sirva a la Iglesia Católica de una manera distinta.

“No tengo motivos para sentirme abatido y triste y esto me agrada decirlo sobre todo para aquellas personas que sé que me quieren y son, gracias a Dios y a la Virgen, muchas personas en esta diócesis, para que no sufran por mi creyendo que yo estoy abatido”, resaltó.

“Siéntanse contentos, felices porque este obispo, por el cual ustedes creen que deben derramar lágrimas, está contento”, agregó.

Una de las últimas polémicas en las que se vio envuelto el obispo Vivas fue el 15 de junio cuando la abogada y activista Yonarqui Martínez, afirmó que el sacerdote los había entregado prácticamente a las turbas del FSLN, luego de una misa en homenaje al primer aniversario del asesinato del monaguillo Sandor Dolmus.

También ha sido objeto ve reproches por su cercanía con funcionarios del gobierno y por no mostrarse abiertamente crítico con los asesinatos cometidos por las fuerzas gubernamentales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *